En la década de los ochenta, una vez libre del control de Fiat, SEAT comienza a trabajar a marchas forzadas para abrirse un camilla como empresa independiente. Fruto de ese desarrollo, en 1984 nace la primera generación del
SEAT Ibiza, una serie de modelos tipo hatchback, impulsados por motores de inspiración Porsche y diseño a cargo del grupo Ital Design, de Giorgetto Giugiaro.
En los años noventa, la empresa pasó a manos de VW, entre cuyos planes se contemplaba una expansión masiva de la gama de modelos SEAT, que iban a estar montados sobre las plataformas estándar de la casa alemana. Como ejemplo práctico de esta iniciativa, aparece la segunda generación del SEA T Ibiza, presentado en el Salón del Automóvil de Barcelona, en mayo de 1993.
Este nuevo hatchback iba montado sobre la plataforma de chasis de un modelo de VW a punto de ser lanzado
al mercado, la serie de tracción delantera VW Polo. Éste no es un detalle que salte a la vista desde el exterior y tampoco puede decirse que SEAT estuviese por la labor de revelar el secreto. El diseño externo, como en el pasado, seguía corriendo a cargo de Giugiaro.
El nuevo Ibiza contaba con todas las bases para con convertirse en un líder de ventas, no sólo en España, sino también en toda Europa. Como más adelante podría apreciarse en uno de sus descendientes, el SEAT Córdoba presentaba una estructura de motor transversal y tracción delantera, arropada por una exquisita línea de diseño. La forma de la parte delantera se había instaurado como rasgo distintivo de los modelos de la empresa, casi tanto como la "S voladora" del logotipo. 
El habitáculo del motor se presenta muy compacto, lo cual era habitual en todos los coches de inspiración VW, aunque, como luego se demuestra, en realidad no hay espacio más que para una unidad de 2 litros, cuatro cilindros y 148 Cv. En la parte trasera el sistema de suspensión consta de barras de torsión; este mecanismo, tan popular en su época, había sido utilizado por primera vez en el modelo original VW Golf.
El diseño hatchbark iba muy en la línea con las creaciones de Giugiaro, con una parte trasera que apenas sobresalía, aunque no por eso dejaba de contar con un maletero de tamaño bastante respetable, El parabrisas y los pilares de las ventanillas eran muy estilizados y la delantera más redondeada. Además poseía mayor altura de lo esperado, con el ánimo de proporcíonar más espacio en el habitáculo.
En definitiva, puede decirse que era un coche en el que cada detalle había sido cuidadosamente planificado. Su diseño asociaba un ancho de batalla de dimensiones respetables, una cabina de mayor altura y un eficaz aprovechamiento del espacio en general. Estas características lo hacían sin duda mucho más práctico que otros modelos similares del momento, como el Opel Corsa el Ford Fiesta.
E
l SEAT Ibiza ofrecía, como no podía ser menos, una extensa gama de motores, tanto diesel como de gasolina, que compartian características técnicas comunes y estaban obviamente influenciados por las creaciones de la casa VW. En un principio se anunciaron seis versiones diferentes de motor de seis cilindros, pero en 1998, en pleno florecimiento de la serie, surgieron otros once ejemplares, algunos de ellos provistos de sistema de 16 válvulas con doble árbol de levas en cabeza, entre los que también había cuatro versiones diese!. Como dato curioso, sólo uno de esos motores ofrecía transmisión automática, se trataba de una unidad de gasolina de 1,6 litros y 74 CV.
El comprador disponía, por tanto, de una gran oferta que iba desde un suave y discreto motor de l litro, cuatro cilindros y 50 CV, apto para una conducción económica, hasta una versión deportiva, rápida y con más carácter, dotada de un motor de 2 litros y 148 CV; también se podía obtener una combinación de ambos, que se concretaba en una unidad turbo de 1,9 litros capaz de desarrollar los 109 CV a un razonable nivel de consumo.
En 1998 las cifras de producción de la compañía ascendieron a 400.000 unidades anuales, lo que no era de extrañar, contando en su haber con un modelo de la categoría del Ibiza. Como tampoco era nada raro que los ejemplares de pruebas del Ibiza de rally venciesen en el Campeonato mundial de Rally F2 (en el que participaron coches con motores de hasta 2 litros y tracción delantera).

SEAT IBIZA Presentado en 1993
CARACTERlsTICAS: Motor delantero. Tracción delantera, hatchback de cinco plazas.
HABITAcULO/BASTIDOR: Estructura monocasco de chasis y carrocería de acero.
MOTOR: Diferentes versiones díesel y de gasolina, a partir de 999 cc, 4 cilindros, 50 CV a 5.200 rpm, par máximo 86 Nw/m a 3.000 rpm, hasta 1984 cc, 4 cilindros 148 CV a 6.000 rpm, par máximo 179 Nw/m a 4.500 rpm.
TRANSMISiÓN: Caja de cambios sincronizada de 5 velocidades.
SUSPENSiÓN: Independiente con muelles helicoidales.
DIRECCiÓN: De cremallera asistida.
FRENOS: De disco. Frenos de disco traseros en las versiones de mayor potencia.
DIMENSIONES: Longitud 3. 855 mm, anchura 1.640 mm, batalla 2.440 mm. Vía delantera 1.430 mm, vía trasera 1.395 mm. Peso 910-1.100 kg.
PRESTACIONES: Velocidad máxima 145-215 km/h.



