PostHeaderIcon Mercedes Benz y el roadster de los 50.



Corría la mitad del siglo veinte cuando la legendaria automotriz Mercedes Benz presentaba en el mercado uno de los primeros superdeportivos de la historia, el 300 SL.

 

Existe un superdeportivo que tiene un diseño tan atractivo que cuando se presentó públicamente superó las expectativas generadas. Es el Mercedes Benz 300 SL. En un primer momento la fábrica lo lanzó de modo coupé. Más tarde incorporó la versión descapotable. En este caso se trató de un verdadero roadster. Esto significa un descapotable para dos plazas. No había espacio para más personas pero había lugar para muchas sensaciones. Subirse a este automóvil, encender el motor y salir. Con el viento que se siente en el rostro, con mucha adrenalina, con mucho placer. Corría la mitad del siglo veinte cuando la legendaria automotriz presentaba en el mercado uno de los primeros superdeportivos de la historia. Su producción se extendió hasta 1963. De belleza inigualable sus rasgos finos y su porte presumido conquistaron a miles de fanáticos. A partir de su inclusión en el mercado automotor los gustos por las buenas formas comenzaron a ser más exigentes. Su estilo causó emociones.

 

Estética del 300 SL.

 

El modelo 300 SL de Mercedes Benz era la gema de la época. Incluía detalles que algunas personas de la alta sociedad habían solicitado en un coche. Después de algunos años de éxito en el mercado europeo recala en este continente. Llega al Salón del Automóvil de Nueva York en 1954. Esa fue su inclusión al mercado americano. Su versión coupé era de una extremada belleza. Una verdadera obra de arte. Refinado y elegante, atraía las miradas de todos. Sus lujos exteriores se advierten en la parte frontal. Allí donde convergen los focos, la parrilla de toma de aire, el guardabarros y el símbolo de la marca. Los laterales y la parte trasera siguen la misma estética. La versión roadster en cambio era más deportiva y juvenil. Tenía un aspecto más libre, más relajado. Sin embargo los aleros de los laterales se conservan en las sucesivas versiones.

 

Intimidades de un clásico.

 

Conocer un poco más este coche lujoso de los años cincuenta. Aproximarnos a su historia. Conocer su intimidad. Entre otros detalles que trascendieron nos hablan de su nombre. El 300, estos tres dígitos que tiene su nombre se refieren a la cilindrada del motor. Se trataba de un propulsor de tres litros. Y las siglas SL significan Sport Leicht que traducido al español quiere decir deportivo ligero. Este término es común que se aplique a los roadster. Otra información que vale la pena destacar es que fue el primero en utilizar un motor de gasolina con inyección directa de combustible. Este adelanto significó un avance para la época. Ayudó a que más tarde otras fábricas incluyeran esta tecnología en sus unidades. Estas y otras características del 300 SL lo posicionan entre los clásicos.



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