Mercedes SLK 230 Kompressor
Elegante, ágil Y práctico, el pequeño convertible de Mercedes lo tiene todo. Gracias a su techo duro escamoteable, el SLK puede ser un descapotable o un coupé, manteniendo los estándares de seguridad de estos últimos. Además, con este precioso roadster la marca alemana se alejó de su fama de conservadora, acercándose a un público más joven y dinámico. A pesar de ello, dotó al SLK de un interior estilo retro. Para no restar ventas a su hermano mayor, el SL, el 230 Kompressor fue la motorización inicial más potente.
Mercedes SLK 230 Kompressor
EL AUTÉNTICO CONVERTIBLE
Una vez puestos al volante, las sensaciones que ofrece un SLK son las de un coche con techo. Nunca oiremos un crujido ni notaremos vibración alguna. La sensación de solidez es total, se vaya despacio o deprisa, sobre asfalto liso o bacheado. Pero, además, transmite una sensación de seguridad y nobleza como ningún otro roadster hace. No en vano, tiene dos arcos de seguridad muy resistentes, el arco del parabrisas reforzado y cuatro airbags. Es muy divertido de conducir y lo perdona casi todo con reacciones progresivas y previsibles. La base de su esquema de suspensiones es el de la Clase C, con muelles y amortiguadores adaptados a las nuevas necesidades. Es más eficaz y ágil que un SL, por su menor peso y batalla y su mayor rigidez. Las mecánicas elegidas para no tapar el estrellato de su hermano mayor son dos cuatro cilindros, una de 136 caballos y la de nuestro modelo en cuestión, la Kompressor de 193 caballos. Ambas pueden combinarse con caja de cambios manual o automática de cinco velocidades. Este motor empuja con rabia y su sonido es precioso gracias al nuevo silenciador. Con 7,6 seg. de 0 a 100 km/h y 231 km/h de velocidad punta nadie debería echar en falta más caballos. Pero la auténtica «marca de la casa» de este modelo es su techo plegable. Con solo pulsar un botón, una batería de motores eléctricos empieza a funcionar acompasadamente, levantando y cerrando tapas, hasta dejarlo completamente oculto. El mecanismo es perfecto y no funciona si su zona reservada en el maletero está ocupada.

Mercedes SLK 230 Kompressor
Ficha Tecnica:
Motor: Delantero transversal. Cuatro cilindros en línea. Bloque de fundición y culatas de aleación de aluminio. Dos árboles de levas en cabeza accionados por correa dentada. Cuatro válvulas por cilindro. Cigueñal de cinco apoyos. Refrigeración líquida. Cilindrada total: 2.295 centímetros cúbicos. Diámetro del cilindro: 90,9 mm. Carrera: 88,4 mm. Relación de compresión: 8,8 a l. Potencia máxima: 193 caballos a 5.300 rpm. Par máximo: 28,6 kilográmetros a 2.500 rpm.
Alimentación: Inyección indirecta electrónica multiPunto y compresor.
Transmisión: Tracción trasera. Caja de cambios: Longitudinal, manual con cinco velocidades o automática de cinco velocidades con programa deportivo. Embrague: Multidisco en seco con accionamiento hidráulico.
Frenos: Delanteros: Discos ventilados con pinzas de simple pistón. Traseros: Discos ventilados. Con antibloqueo de frenos de serie.
Neumáticos: Delanteros: 205/55 ZR 16". Traseros: 225/50 ZR 16".
Dimensiones: Longitud: 3.995 mm. Anchura: J. 7 J 5 mm. Altura: 1.265 mm. Batalla: 2.400 mm. Peso en orden de marcha: J .325 kilos.
Prestaciones: Velocidad máxima: 228 km/h. De 0 a 100 km/h: 7,5 segundos. Aceleración de 0 a 1.000 metros con salida parada: 28, J segundos.
Consumos: En ciudad: 10,71/ 100 km. En conducción ráPida: 13,41/ 100 km.
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