En 1953 se presentó un prototipo de lo que luego sería el Maserati 250 F. Las primeras unidades de este modelo llevaban acoplado un motor de 2.493 cc, con 6 cilindros en línea que desarrollaban una potencia de 270 CV y que eran capaces de impulsar este automóvil a una velocidad punta de 240 km/h. La caja de cambios de cuatro velocidades estaba montada sobre un eje motor sítuado tras el asiento. En versiones posteriores se ínstaló una quinta marcha y un chasis con un diseño completamente remodelado, que hacía el coche mucho más ligero. Para algunos, la nueva versión tenía menos encanto que el original, el morro era más largo y en el capó lucía una especie de joroba, aunque todos estos cambios suponían una gran mejora de sus características; incluso había quien afirmaba que se trataba del coche de Gran Premio más atractivo de la hístoria. Las líneas ribeteadas de la carrocería eran por supuesto un elemento necesario, aunque le daban una apariencia de obra de alta costura. El morro ovalado y la voluptuosa trasera, todo combinado con la célebre pintura roja, eran la pura esencia del tradicional estilo deportivo italiano. Fue precisamente al volante de uno de los ligeros 250 F como Fangio se proclamó vencedor indiscutible en el Gran Premio de Mónaco de 1957, con buenas perspectívas de conquistar el Campeonato Mundial de aquel año. También existía una versión del 250 F con motor V8, fácilmente reconocible por las tracas frontales y los inmensos tubos de escape laterales.

Prototipo presentado en 1953
CARACTERlsTICAS: Bólido de Gran Premio con motor delantero y tracción a las ruedas traseras.
HABITAcULO/BASTIDOR: Chasis tubular, carroceria de acero, paneles remachados.
MOTOR: Motor de 2,5 litros, 6 cilindros en Iinea, 270 CV. Versión exclusiva de V12.
TRANSMISiÓN: Eje motor trasero de 4 velocidades (posteriormente de 5).
FRENOS: De disco.
DIMENSIONES: (Medidas aproximadas) longitud 4.700 mm, anchura 1.500 mm. Peso 630 kg.
PRESTACIONES: Velocidad máxima 270 km/h.



