La gesta italiana de la mano de Fiat.
A pocos días del siglo XX se crea en la ciudad italiana de Turín la fábrica automotriz Fiat, en un momento de plenitud industrial de ese sector geográfico de Europa.
Corría el año 1899 cuando en Turín se conforma Fiat, la fábrica italiana que buscó acercar el automóvil a la mayor cantidad de personas. Para dar forma al proyecto, la primera planta se inaugura en Corso Dante y allí producen 24 coches, según cuenta la historia. La idea original se basaba en construir automóviles que fueran de fácil mantenimiento y a la vez accesible al público que deseaba experimentar las nuevas tecnologías. En el caso de Fiat su origen no se debe a la historia de una persona en particular, con un marcado interés en fabricar automotores. Por el contrario, es el resultado de un grupo de financistas que convergen para diseñar un gran negocio, como lo era la fabricación de automóviles. Unidos por Giovanni Agnelli el proyecto se hace realidad, pero como los tiempos apremiaban el primer automóvil no es una creación propia sino que compran las patentes de un vehículo concebido por Vincenzo Lancia y Felice Nazzaro, y diseñado por Aristide Faccioli. Al incorporar las colaboraciones de estos creativos con pocas modificaciones lanzan al mercado el Fiat 31/2 HP.
Detalles de su popularidad.
El desarrollo de Fiat se daría de acuerdo a su objetivo principal que era ofrecer coches para los más variados públicos. En ese sentido desde la fábrica saldrán diversos modelos y al mismo tiempo buscará insertarse en los mercados de mayor posibilidad de ventas. Hacia 1912 se presenta el Fiat Zero, un auto sencillo tanto en su mecánica como en el diseño exterior, y cuya gran popularidad le permitió insertarse con facilidad en el mercado. Se trató de un coche de bajo costo que disponía de un motor de 1.846 cm3 de cilindrada cuando el resto de los automóviles tenían motor de 4 litros. Sin embargo la Primera Guerra Mundial detuvo su producción. Más allá de la situación sociopolítica que impedía continuar con su fabricación, con este modelo Fiat logró entrar en el circuito de la producción en serie y, además, hacerse conocida como la creadora de un auto popular.
Vigencia de una marca.
En momentos de posguerra, cerca de los años 50 la fábrica retoma un proyecto que había quedado pendiente, la construcción del Topolino. Un automóvil cuyo chasis se caracterizaba por ser liviano y de gran comodidad interior. Éste y otros coches que le sucederían se convirtieron en íconos de la firma Fiat. En su larga trayectoria, la empresa italiana Fiat fue testigo de muchos conflictos sociales y económicos. De todos modos su idea de producir automóviles populares continuó vigente, y logró constituirse en una de las principales productoras del mundo. Su arribo a los más diversos mercados le vale un gran reconocimiento por parte de la población.
