Dodge ofreció con el 500 la imagen de lo furioso.
La imagen que ofrece el Dodge Coronet 500 tiene su origen en un concepto que gira en torno a lo furioso e indestructible y cuya aparición tuvo lugar hacia fines de los años 70.
Imponente, indestructible. Así es la imagen que ofrece el Dodge Coronet 500, que además posee una expresión de potencia y de furia total. Es una máquina cuyas características generan confianza y seguridad. Sus dimensiones, su figura, su motor, su diseño interior, en fin, el conjunto de este modelo ofrece la idea de que es un coche capaz de llegar a lugares donde se hace imposible acceder. Desde este lugar es que Dodge propone con Coronet 500 un concepto que va más allá de una conducción simple y tranquila. El desarrollo de este automóvil tiene su origen en un concepto que gira en torno a lo furioso e irrompible, y cuya aparición tuvo lugar hacia 1968 momento en que su figura deslumbra al público de conductores que gustan de este tipo de máquinas. Asimismo, este modelo se ubica en el marco de una serie de modelos Coronet que Dodge fabricó desde 1949 hasta 1976. Casi sobre el final de la era Coronet, el 500 cobra vida y despliega su esplendor por las calles haciendo sentir su rugido de potencia. Su arquitectura tiene infinidad de detalles que lo hacen único. Clásico y musculoso se ofrecía con dos puertas en versión convertible y con cuatro puertas en versión sedán.
Historia del 500.
Cuando Dodge ofrece al público allá por 1968 el Coronet 500 lo hace para mostrar la nueva creación pero también para exhibir el rediseño de la línea Coronet. De manera que con el 500 se inicia una época donde la figura de los automóviles Dodge buscan reafirmar su concepto de fuerza y de calidad. Es así que después de esta creación se dio lugar a nuevos modelos como lo fue el Coronet Super Bee cuya aparición en el mercado también significó un shock emotivo para los apasionados por el mundo de los fierros. Es así que se inaugura una etapa de producción donde priman los diseños robustos, musculosos, que inspiran fuerza y potencia.
Diseño de un musculoso.
Coronet 500 dispone de una figura que deslumbra por su potencia y su ánimo de furia, y desde este lugar se posiciona el conductor que no hace otra cosa que acelerar y mostrar hasta dónde es capaz de llegar esta máquina. Tiene infinidad de detalles impecables que lo hacen propio de un clásico. Por ejemplo, la parte frontal tiene dos huecos gigantes en los laterales que albergan al mismo tiempo los dos faroles de cada lado y más hacia el centro la parrilla de toma de aire. En el medio sin dudas que está situado sobre la pintura de la carrocería el logo de la marca. Ni hablar del conjunto de los espejos retrovisores que se ofrecían para confort del conductor, y qué decir de los cristales: impecables.
