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Archivo de la categoría ‘Citroën.’

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PostHeaderIcon Retrospectiva sobre el origen de Citroën.



El origen de la marca francesa de los dos ángulos tiene anclaje en su creador André Citroën, quien pudo visualizar en la industria automotriz un futuro próspero.

 

Para conocer cómo nace la fábrica francesa de automóviles Citroën debemos situarnos en un determinado momento histórico, los comienzos de 1900; y en la vida de un personaje, André Citroën. Desde este lugar partimos para adentrarnos en la conformación de lo que hoy es un símbolo a nivel mundial. Con convicciones de un crecimiento industrial que iría en creces André comienza a estudiar ingeniería y al poco tiempo instala su primera empresa, una fábrica de engranajes. De allí deriva la imagen de un doble ángulo en su logotipo, en una clara alusión a los engranajes que él mismo diseñó. Sin embargo éste sería sólo el comienzo de lo que más tarde visualizaría como una industria floreciente. Muchos de sus clientes eran constructores de automóviles, y uno de ellos, al borde de la quiebra recurre a Citroën quien reorganizó la empresa y en poco tiempo consiguió aumentar diez veces la producción. Inspirado en el modelo americano de trabajo revolucionó todos los métodos de producción, ventas y publicidad europeos.

 

Un modelo a imitar.

 

Cuando terminó la Primera Guerra Mundial Citroën, que durante ese período se había dedicado a fabricar obuses volvió a embarcarse en su proyecto más ambicioso, construir automóviles. Con el foco puesto en esa idea en 1919 presenta el Tipo A, el primer coche francés fabricado en serie, económico, popular y el primero de ese país con el volante a la izquierda. A éste le siguió el Tipo 2 que se constituyó en el primer coche europeo con carrocería, además incluía cinco neumáticos, luces y arranque eléctrico. Pronto comienza una vertiginosa carrera hacia el éxito y un modelo a imitar por parte de los demás fabricantes. Por ejemplo, con el diseño del 5 CV no sólo que propone un modelo accesible por su costo sino que además está pensado para el público femenino. Con esto conquista un nuevo mercado que aún no tenían en consideración las demás empresas.

 

Paradojas de una invención.

 

Hacia 1932 la innovación tecnológica llevó a Citroën a crear la tracción delantera, detalle que se incorporó a un modelo que incluiría también caja de cambios automática, frenos hidráulicos, suspensión mediante barras de torsión, y sin estribos para una mejor aerodinámica, entre otras mejoras. Sin embargo inconvenientes técnicos en su construcción y falta de presupuesto llevaron a la quiebra de la empresa. Al poco tiempo André Citroën muere. Antes había traspasado sus acciones a Pierre Michelin. De manera insólita, su empresa se recuperó y fue gracias a la tracción delantera, la misma que previamente le causó la quiebra. Michelin lanzó a la venta el modelo que pronto se constituyó en uno de los mayores éxitos de la firma Citroën.




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