No importa con qué frecuencia las autoridades automovilísticas decidan cambiar los reglamentos, porque siempre habrá algún fabricante capaz de burlarlos. Puede que éste sea el motivo por el cual el peculiar BMW 3.0 CSL llegase a ocupar una posición tan relevante en el escenario del automovilismo deportivo. Aunque en
general estaba considerado como un cupe 2+2 (así es cómo había sido presentado), lo cierto es que el habitáculo era lo suficientemente grande como para considerarlo un sedán ( o berlina). Exactamente lo mismo ocurrió con el modelo Capri de la Ford alemana. El resultado de ambos descubrimientos fueron varias temporadas de encarnizada rivalidad entre las dos marcas por subir al podio en el Campeonato Europeo de Turismo.
El primer modelo de esta familia de autos fue el 2000 CS de 1965; el ejemplar producido por Karmann está equipado con un motor de dos litros y cuatro cilindros, que en 1968 dio lugar a la unidad de seis cilindros que impulsaba al 2800 CS. Tres años después aparece en escena el 3.0 CS, cuya gloria trascendió el ámbito de los Salones Automovilísticos para triunfar en los circuitos. Este bólido se transformaría en 1972 en el 3.0 CSi, con motor de 197 CV e inyección de combustible.
Resultaba inconfundible tanto por su tamaño como por su fabuloso aspecto; poco a poco se fue forjando una plaza segura en los circuitos de carreras y, pese a todo, BMW era consciente de que haría falta algo más para que su obra se convirtiese en toda una leyenda.

BMW 3.0 CSL Presentado en 1973
CARACTERlsTICAS: Motor delantero. Tracción trasera. Cupé deportivo 2+2.
HABITÁCULO/BASTIDOR: Estructura Integral de acero de chasis y carrocería; carrocería de aleación de acero.
MOTOR: 3.003 cc, 6 cilindros, 197 CV a 5.500 rpm. Par máximo 270 Nw/m a 4.300 rpm.
TRANSMISiÓN: Caja de cambios sincronizada de 4 velocidades.
SUSPENSiÓN: Independiente con muelles helicoidales.
DIRECCiÓN: Tuerca y esfera.
FRENOS: De disco.



